domingo, 25 de junio de 2017

CARTAS - VOLUMEN I

CARTA DE ANSIEDAD PARA CALMA

  


No me voy a demorar, tengo mucha prisa por contarte todo lo que estoy sintiendo.

Creo que el tiempo no me va a alcanzar para decirte todo lo que quiero contarte.

Calma, me desespera que seas tan pasiva. Pareciera que el tiempo no fuera importante para ti, es como si vivieras en una nube flotante que va a su ritmo y que no le interesa lo que pase a su alrededor.

Hay muchas cosas que hacer y tu ni te inmutas; solo estas ahí, moviéndote a un ritmo que me exaspera. Contigo siento que estoy perdiendo segundos y minutos valiosos de mi vida.

¿Podrías siquiera apurarte un poco?

Creo que no me voy a poder llevar bien contigo si sigues con esa actitud y con ese comportamiento. Quisiera que nuestra relación fluyera más rápido y mejor, y me frustro mucho cuando esto no sucede me altero, siento fuego en mi cabeza y definitivamente no me puedo quedar quieta en un solo lugar.

Quizá lo que te voy a pedir es algo desquiciado pero anhelo, con todas las fuerzas de mi corazón, que me contestes esta carta.

Y ojalá sea lo más rápido posible porque no pienso ni quiero esperarte para toda la vida.

Te quiere,

La ansiedad.
RESPUESTA DE CALMA A LA ANSIEDAD



Querida ansiedad,

Me alegra mucho que me hayas escrito esta carta, y más, que te hayas tomado el tiempo de expresarme todos tus pensamientos y sentimientos sobre nuestra relación.

Supongo que tenían que pasar ciertas cosas a su tiempo para que hayas podido hacer esto, y por eso, te doy nuevamente las gracias.

Yo quiero dejarte claro que mis intenciones nunca fueron, ni son, ni serán negativas. Jamás quise lastimarte, pero por las palabras que leo puedo sentir que te estas agotando y desesperando. Si de algún modo o circunstancia consideras que yo fui la culpable de tu estado, te ofrezco mi más sincero apoyo, pero no acepto tal responsabilidad.

Tu sabes muy bien que hemos compartido experiencias invaluables juntas; cada momento contigo me siento apoyada y cómplice, siento como si el tiempo se detuvieras para solo poder disfrutar ese instante con su mayor fulgor.

No sé si te has dado cuenta, pero cuando pasamos tiempo juntas todo fluye, es como si cada cosa que necesitamos apareciera en el momento y lugar apropiados. Casi que no tenemos que esforzarnos ni luchar contra nada ni nadie para que todo nos salga bien.

Yo soy feliz con tu existencia, porque todo el tiempo me estas enseñando algo. No para de aleccionarme y yo no paro de crecer gracias a ti.

El favor que te pido esta vez es que dejes de culparme, que nos des el permiso de encontrarnos y abrazarnos juntas, respirando, para volver a ser las hermanas que siempre hemos sido.

Te quiere,

La calma.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

NUESTRAS SOMBRAS

Al fin y al cabo Luciana no tenía ni idea si sus pinturas iban a lograr el impacto que ella buscaba. De hecho, no tenía claro si le i...