miércoles, 11 de octubre de 2017

FERNANDO


Roble, temple, fortaleza, firme, principios, guía, consejo, directo.

Fernan, estas son las palabras que vienen mi mente cuando quiero hablarle a alguien sobre ti a otra persona.

En un momento te conviertes en un árbol, quizá un Roble o quizá una Teca. Ambos muy fuertes, resistentes y valiosos siempre.

Luego te conviertes en un hombre, un ser humano que jamás camina agachado, que siempre miras a los ojos cuando hablas. Una mirada que trasmite poder y autoridad, las cuales bailan y danzan a un ritmo coordinado con el timbre y el volumen de tu voz.

Fuiste escribano y testigo de los principios de la vida de muchos de los que hoy te acompañamos, así como también te convertiste en cronista, guía, norte, brújula en el crecimiento y desarrollo de todos tus sobrinos, hijos, nietos y amigos.

Un carácter férreo tienes, de esos forjados con los hitos nacientes y los hornos candentes llenos de luz y esperanza que tienen sus raíces en tu natal Sabanalarga. Eres un hombre que tiene su vida guiada por su vocación al derecho y sus gratas experiencias como padre, hermano, tío, esposo y ahora y siempre abuelo.

Fernan , gracias por enseñarnos a tener coraje, convicciones y a forjar nuestro propio criterio, siempre blindándolos con argumentos y razones.

Hoy te doy las gracias por ayudarme a mí a conquistar mis propios miedos y por mostrarnos a todos modelos de pensamiento y carácter, ambos únicos y valiosos.

Gracias por tu existencia, por tus hijos, sobrinos, nietos y amigos.

Hoy, todos nosotros estamos reunidos para darte una mano; para que alcances a llegar a la cima de esa gran montaña que en su punta alcanza a acariciar el cielos y en convertirse así en otro más de tus grandes logros.

Fer, alcanza el cielo y espéranos mientras nos echas un ojito. Mientras tanto, puedes dar una vuelta en tu carro, o completar un crucigrama del periódico o quizá leer uno de tus libros favoritos; al mismo tiempo, puedes ir escuchando como en el fondo un comentarista deportivo va narrando como tu querido junior de barranquilla va ganando el partido de su vida.


NUESTRAS SOMBRAS

Al fin y al cabo Luciana no tenía ni idea si sus pinturas iban a lograr el impacto que ella buscaba. De hecho, no tenía claro si le i...