domingo, 27 de agosto de 2017

LINEAS CRUZADAS



Luego de una noche placentera y al salir de su apartamento, Pablo cayo en cuenta que había cometido un error. La había embarrado pero ya no podía dar marcha atrás a su decisión.
El creyó que al perdonarla, podía seguir con ella. Seguir Juntos. Quizá podían seguir adelante, ambos, y dejar todo lo pasado allá, en el pasado. Definitivamente fui un idiota – pensó él.

-     ¡Que idiota!, y yo jurando que esta vez iba a ser diferente. Eso me pasa por confiarme y ¡mire!, otra vez volvieron a cancelar el partido. Esos amigos…para que enemigos, ¿no? Que desocupe tan tenaz y yo me pongo a hacer esto…
Definitivamente me paso por dormido…aunque, ¿Qué era lo que me tenía tan dormido?
No lo recuerdo pero ahora con tanta letra encima, me está dando sueño…

Una hora más tarde, Mónica no sabía qué hacer, se sentía muy mal. Aunque ya había vuelto a su lugar favorito, su casa, sufría una constante presión en su pecho que le impedía respirar cómodamente. Tenía guayabo moral.  Muy en el fondo de sus sentimientos, tenía claro que nunca realmente se comprometió en alma y corazón con Pablo.
Si, compartieron muchas veces un lecho de amor que se tornaba un catre tornasol dependiendo de los estados de ánimo, y vivieron muchas cosas juntas pero la lúgubre sombra de la última pareja de Mónica se mantuvo aferrada a ella todo el tiempo. Ella nunca quiso soltar las cuerdas que la amarraban, porque en el fondo, las cuerdas la mantenían erguida, caminando, viva. Entonces, no tuvo más remedio que sonreír y callar, llorar y asentir, llorar y alejarse hasta simplemente desaparecer.”

-      ¿Es en serio todo eso?, ¿Qué es esta vaina? ¡Tamaña estupidez lo que ven mis ojos!. ¡No pues!, consintámosla y abracémosla hasta que se le pase la pendejada. Típica víctima de una circunstancia; reina del drama. Menos mal la vida real no es así.
Estos clichés melodramáticos ya me sacaron la piedra…y aparte de eso, ahora se me quito el sueño, bueno, ¡gracias por eso! Sigo sin entender cómo pasó todo esto, pero supongo que si le sigo echando ganas y sigo avanzando, entenderé por qué…aunque ¿Para qué el por qué? Bueno no sé. Pendejadas que a veces pienso.

Pasaron días, semanas e incluso meses y años y no volvieron a tener ningún tipo de contacto. Mónica alejando su cuerpo y su corazón con resguardos temporales de ocio, lujuria y conexiones espirituales acompañados de tragos ocasionales y apartados de prevención destilada y filtrada para mantenerse a metros de Pablo.
Pablo, por su parte, se encargaba de poner un pie delante del otro; sonriendo con el sonar de su alarma despertadora. Cocinando a fuego lento muy juiciosamente, pero de manera muy aprehendida e inconsciente, un estofado rico en nostalgia, odio, resentimiento propio y ajeno que seguramente no iba tener un buen sabor una vez estuviera terminado.”

-   - ¡Dios santo, voy a parar con este drama! Lo que pasa cuando tus amigos te dejan plantado y te encuentras totalmente desocupado un sábado en la noche. Con este aburrimiento termine encontrando esta basura sobre relaciones y sentimientos. Mejor voy a llamar a Lucia a ver que está haciendo. (¿Qué estará haciendo?)
No mejor no, mejor si ella quiere verse conmigo que me llame o me escriba, tampoco tengo tantas ganas de verla. Voy a llamar a Alex porque seguro el pendejo ese anda igual de desocupado que yo.

Siguieron noches de sábado frenéticas llenas de concubinas y amantes pasajeros; mañanas saludables de amor propio, risas y crecimiento personal y una acumulación constante de experiencias y aprendizajes. Nunca jamás sus caminos se cruzaron otra vez, y se supo entonces que alguna vez hubo un hilo rojo pero terminó dividido en dos: uno de color blanco y otro de color negro, y eso estaba muy bien. Cada hilo combinaba con el matiz de grises por los cuales se distingues los huesos y que se parecía al matiz por el cual se desenvolvían sus vidas aparte.

Ella dejo su pasado atrás y opto por no más lamentos. Volvió a sonreír y a disfrutar de la música popular que tanto le gustaba. Con el paso del tiempo cumplió su sueño de viajar y salir de su país, donde término encontrándose en un lugar a una persona muy especial para ella con la cual construyo una familia estable en una muy agradable y tranquila comunidad ubicada en los suburbios de una muy civilizada ciudad europea (la cual desconozco).

El, cambio su corazón. Aprendió y aprendió hasta que logro convertirse en un gran actor. Se encontró con varias personas en su camino de las cuales unas pocas se convirtieron en grandes amigos. Tuvo una familia inesperada al enterarse que su mejor amiga de toda la vida había fallecido y había dejado atrás a una niña pequeña, la cual un pedazo de papel notariado decía que el único en el cual ella confiaba la responsabilidad de su crianza era el, Pablo.

Y así la historia conjunta de Mónica y Pablo llego a su fin, pero sus historias individuales continúan consumiendo tinta, letras y párrafos enteros que se continúan registrando por escrito. Es la construcción continua de dos textos reminiscentes que partieron de la historia de una pareja que fue, pero que ya no fue, en una libreta azul.

-       - ¿Qué hubo, que anda haciendo? ¡ja! También desocupado, ¿no?
¡Hágale!, nos vemos en dos horas donde Nacho, pero espere me pongo algo. Afortunadamente este sábado estoy solo o bueno no sé qué tan bueno…no se imagina lo que me puse a leer por pasar el tiempo. Cuando lo vea le cuento bien, chao.


Y de repente, un portazo retumbo en un pequeño apartamento desordenado y lleno de papeles, de un gran edificio en una gran ciudad. El portazo causo un pequeño temblor en la frágil estructura que hizo que las cosas puestas encima de los muebles cayeran al piso. Y así, un esfero negro y una libreta azul abierta de par en par, yacía bocabajo contra el frio suelo del apartamento, tapando letras recientemente escritas que construían una última frase de un fresco y gracioso párrafo que terminaba en puntos suspensivos…”

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